El seleccionador de Alemania, Joachim Löw, pasó este miércoles solitario los minutos previos al primer entrenamiento de su equipo en Sochi con miras a su segundo partido en el Mundial, el sábado contra Suecia, que ha adquirido un valor de final en busca de la clasificación a los octavos.
Con el compromiso de ‘ganar o ganar’ a Suecia para recuperar parte del presupuesto con miras a clasificarse para la fase de los dieciséis mejores, ‘la otra final’ de la “Mannschaft” se producirá el 27 de junio en Kazán, contra Corea del Sur.
Un sol justiciero y 30 grados de temperatura imperaron hoy en el primer contacto de la selección campeona del último Mundial con Sochi, que hace cuatro años fue sede de los Juegos Olímpicos de invierno y desde entonces también alberga el Gran Premio de Rusia de Fórmula Uno.
El grupo saltó al campo en silencio y muy concentrado en la programación prevista para éste, una radiografía de lo que el martes anticipó el guardameta y capitán Manuel Neuer al final de una reunión.
“Nosotros somos nuestros principales críticos. Estamos enojados con nosotros mismos; y estamos muy decepcionados de nuestra actuación contra México”, había indicado Neuer antes de viajar a Sochi.
Los pupilos de Löw se entrenaron en un campo próximo al estadio olímpico Fisht que por varias ocasiones debió ser mojado para permitir los movimientos de la plantilla.