Un grupo de familias que ocupa una parte de la finca 66, expropiada en los años noventa en favor del municipio de Ciudad del Este, se enfrentó ayer con agentes de la policía durante un intento de desalojo.
El procedimiento fue resistido por los ocupantes, que arrojaron bombas molotov, lanzaron piedras y quemaron neumáticos. La policía respondió con balines de goma y gases lacrimógenos. No se reportaron heridos ni detenidos.
El concejal Sebastián Martínez explicó que la municipalidad inició un proceso de mensura judicial a mediados del 2020, pero que aún no hay una sentencia definitiva que establezca los límites de la finca 66.
Mientras tanto, los títulos intermedios siguen vigentes y pueden generar conflictos con los ocupantes. El concejal señaló que la administración municipal tiene una postura de regularizar la tierra, darle título de propiedad a la gente, y hacerla tributar como propietaria.
Foto: Diario ÚH