Paulo Da Silva, jugador del 12 de Octubre, manifestó su deseo de continuar como profesional por al menos 6 meses más, para luego retirarse en el club Atlantida de Barrio Obrero, donde empezó su carrera.
La familia del futbolista de Olimpia ha denunciado haber sido objeto de graves insultos y amenazas tras el partido ante Peñarol, incluyendo amenazas de muerte y deseos de que el jugador sufra nuevas lesiones.