Una mujer que ingresó al Hospital Central del Instituto de Previsión Social por un problema de cálculos renales, terminó siendo amputada de las dos piernas, producto de una trombosis, según denuncian los familiares de la paciente.
Ella debía operarse para extirparse una piedra en el riñón, tras seguir un tratamiento por más de un año.
“El médico dijo que la sangre no estaba circulando en las piernas y a raíz de eso comenzó a tener varias complicaciones”, refiere Epifania Paredes, abogada de la paciente.
“Recién ayer le dijeron a la hija que en la cirugía accidentalmente tocaron una arteria cuya función es pasar sangre a las piernas, prácticamente se sinceraron”, agrega.