Sever del Puerto es un padre desesperado que busca ayuda para su hija de 11 años, que necesita someterse a una cirugía para tratar una enfermedad de malformación congénita. Hace un año, su hija fue operada en el IPS, pero tras la intervención le comunicaron que la enfermedad era más grave de lo que pensaban y que el IPS no cubría los insumos necesarios para el tratamiento.
Del Puerto acudió a la Defensoría del Pueblo y ganó un amparo judicial para que el Estado le provea los medicamentos y las barras metálicas que requiere la cirugía de su hija. Sin embargo, se encontró con varios obstáculos burocráticos que le impidieron acceder a los insumos. Primero, se llamó a licitación pública, pero ninguna empresa se presentó. Luego, una empresa privada se ofreció a traer los insumos desde Estados Unidos, pero no cumplió con todos los requisitos que exigía el Ministerio de Salud.
Denunció que la empresa no presentó la carta poder del proveedor de origen y que luego le comunicó que no le podía ayudar. El padre afirmó que la única salida es que el Estado le firme un cheque por USD 8.000 para comprar los insumos por su cuenta. Advirtió que si hoy no recibe una respuesta favorable, se encadenará frente al IPS como medida de protesta.
Manifestó su indignación por la falta de apoyo del Instituto de Previsión Social (IPS), al que dijo haber aportado durante 23 años junto con su esposa. “Son más de G. 1.500.000 que llevan de mi casa de manera mensual, ahora que les necesitamos nos dieron las espaldas”, expresó.