El fiscal Osmar Segovia cuestionó a la Dirección Nacional de Aduanas por permitir que un cargamento de cinco toneladas de cocaína escondido en un contenedor con bolsas de arroz partiera rumbo a Bélgica, donde fue incautado.
“Aduanas alertó el 11 de mayo a las autoridades belgas y no a nosotros. La carga sale el 5 de abril, llega al puerto de Amberes el 12 de junio y nos avisan formalmente el 21 de junio, dejaron salir la carga con carta verde”, cuestionó.
La carga tenía como destino los Países Bajos y está valuada en más de 250 millones de euros.
“Esto que pasó nos deja mal a nosotros... nosotros debíamos haber incautado esa droga, podríamos haber logrado la detención de los responsables. Como país estamos quedando mal”, criticó el fiscal.