El Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay tuvo que intervenir ayer en la Penitenciaria Nacional de Tacumbú, tras el amotinamiento que dejó como saldo seis fallecidos. Los voluntarios apagaron focos de incendio que puso en peligro a internos, policías y funcionarios.
El capitán Carlos Torres, del Cuerpo de Bomberos, relató cómo fue el operativo para extinguir las llamas y rescatar los cuerpos de los heridos y fallecidos.
“Los propios internos, con ayuda de guardiacárceles, se encargaron de levantar los cadáveres, y fue muy difícil porque habían paseado los cuerpos luego de decapitarlos”, contó.
Los bomberos tuvieron que trabajar con linternas, ya que la energía eléctrica del presidio se había cortado.