La fiscal Hermenegilda Cubilla amplió la imputación en contra del automovilista Lucas Gabriel González Leiva (20), quien está sindicado de arrollar y matar a un niño de 11 años. La pericia toxicológica practicada en el Laboratorio Forense del Ministerio Público determinó que el encausado estaba alcoholizado y drogado en el momento del percance fatal.
En consecuencia, la representación pública decidió ampliar el proceso penal por los supuestos hechos punibles de exposición al peligro en el tránsito terrestre y daño al interés común, considerando que el indiciado también había derribado una columna de la ANDE.
González Leiva, quien actualmente se encuentra recluido en un establecimiento penitenciario, fue imputado inicialmente por homicidio culposo y obstrucción al resarcimiento por daños en accidente de tránsito.
“Ya tenemos los resultados, este criminal no solo estaba alcoholizado, también estaba drogado”, afirmó el padre del niño fallecido, lamentando que el proceso goce de privilegios en su lugar de reclusión.
Cuenta que la fiscala Cubilla le confirmó que probablemente el caso no pase de homicidio culposo a doloso.