Tras el robo de un cajero automático en Yatytay, Itapúa, que resultó en la sustracción de más de 300 millones de guaraníes, un hecho inesperado llamó la atención de las autoridades: de los 10 millones de guaraníes recuperados, solo un billete de cien mil guaraníes presentaba manchas de tinta. Este detalle sugiere un posible fallo en los mecanismos de seguridad diseñados para prevenir la circulación de dinero robado.
Osmar Florenciañez, coordinador del Comité de Seguridad de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), expresó su preocupación ante este incidente. “Primero se verifica la calidad de la tinta en un estudio técnico, y luego se procede a una prueba de campo, que es crucial para asegurar la efectividad del sistema”, explicó.
Según las normativas internacionales, el entintado anti hurto debe cubrir al menos el 20% de cada billete, no solo algunos de ellos.
Durante las pruebas supervisadas por la Policía Nacional, se simulan condiciones reales para evaluar si la tinta cumple con el estándar requerido. “Yo estuve presente en todas las pruebas realizadas con los proveedores, y confirmé que la tinta manchaba efectivamente el 20% de cada billete”, afirmó Florenciañez.
Ante la posibilidad de que los billetes recuperados no pertenezcan al lote robado del cajero, Florenciañez sugiere dos escenarios: “Si los billetes encontrados realmente pertenecen a ese grupo, debemos investigar técnicamente por qué no se entintaron todos los billetes. De lo contrario, ya sabemos la razón de la discrepancia”.
La Policía Nacional, en colaboración con Asoban, está investigando activamente el caso para determinar la causa del fallo en el sistema de seguridad.