El criminólogo Juan Martens afirmó que el modelo de formación policial fracasó debido a la reducción del tiempo de instrucción, lo que impide que los agentes asimilen la cultura y los valores institucionales. “No se adecuaron al trabajo y ni siquiera se insertaron en la cultura institucional”, expresó.
Martens sostuvo que la falta de preparación genera consecuencias graves dentro de la institución. “Tenés gente que ya era consumidora, entra y continúa siéndolo”, señaló, aludiendo a casos de agentes que mantuvieron hábitos de consumo de sustancias pese a su ingreso a la fuerza.
El especialista indicó que la modalidad de formación acelerada debilita la calidad del servicio policial. “Para mí, uno de los grandes fracasos de estos policías exprés es eso”, afirmó. Según explicó, la instrucción reducida no permitió que los nuevos efectivos internalizaran principios básicos de disciplina y ética profesional.
Martens también cuestionó el costo de los cursos de ingreso. “El gasto por persona sería de diez millones para ingresar”, detalló. A su criterio, la inversión no se tradujo en resultados efectivos, ya que los agentes egresan sin la preparación adecuada para enfrentar las exigencias del servicio.
