El diputado Raúl Benítez salió al paso del pedido de pérdida de investidura para la senadora Kattya González, impulsado por el movimiento Honor Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes. Benítez calificó la iniciativa como una vendetta política y una muestra de autoritarismo.
Según el legislador, el cartismo busca castigar a González por su labor fiscalizadora y por denunciar casos de corrupción que involucran a sus aliados. Benítez afirmó que el pedido carece de fundamentos y se basa en acusaciones falsas o exageradas.
Entre los argumentos esgrimidos por el cartismo, se encuentra el supuesto uso indebido de influencias de González para beneficiar a sus asesores. Benítez defendió la trayectoria y el trabajo de estos funcionarios, y aseguró que demostrará su inocencia.
“Podemos discutir las faltas administrativas, pero me parece todo bastante forzado, dejando en evidencia que es una vendetta”, expresó Benítez. Agregó que el cartismo pretende instalar un sistema autoritario y que el caso de González no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia para silenciar a la oposición.
“Qué mejor cosa que callar a una senadora que tuvo 100.000 votos, se abre una puerta peligrosísima. Quieren controlar las voces, estamos retrocediendo 35 años”, sentenció.