20 ago 2026

El gobierno de Santiago Peña pierde el rumbo económico, según politólogo

pena-cartes-alliana-junta-anr-e1713364257315.webp

El politólogo Marcello Lachi expresó su descontento con la actual administración de Santiago Peña, señalando un retroceso significativo en comparación con el gobierno anterior y destacando la falta de un plan económico coherente y la pérdida de oportunidades desde el día de las elecciones.

Lachi recordó la era de Horacio Cartes, donde, a pesar de adoptar políticas neoliberales, se observó un “proceso industrializador” que implicaba un desarrollo industrial. Sin embargo, lamenta que bajo la gestión de Peña, “no se vio nada de todo eso.”

El politólogo también criticó los viajes internacionales de Peña post-elecciones, que aparentemente no resultaron en la atracción del capital prometido. “Creo yo porque ese gobierno se puso en contra de la comunidad internacional desde el principio,” explicó.

Mencionó el convenio con la Unión Europea, que según él, dejó “secuelas” en la relación de Paraguay con la comunidad internacional. “Debería ser más fácil gobernar,” dijo, refiriéndose a la estructura ya establecida que Peña heredó y que, en su opinión, no supo aprovechar.

El politólogo también señaló la confusión y la falta de dirección en la actual administración, especialmente en temas críticos como el de Itaipú. “Ahora dicen, ‘estamos encontrando solución’. Bueno, yo quiero ver la solución”, criticó.

Lachi condenó el uso de un “lenguaje neofascista conservador reaccionario” por parte del gobierno, comparándolo con el estilo de Jair Bolsonaro en Brasil. Según Lachi, esta retórica ha distraído al gobierno de su enfoque económico y ha dañado las relaciones comerciales de Paraguay.

Más notas:
Claro y NubiCom recibieron 200 megahertz cada uno. Especialista sostuvo que adjudicación parcial redujo eficiencia.
Criminólogo señaló que agentes no asimilan cultura institucional. Costo de ingreso a la Policía ronda diez millones por persona.
Abogado de víctimas comparó defensa de Cibils con Pastor Coronel y afirmó que practicantes eran empleados de casas de crédito.