Raúl Prono, presidente del Tribunal de Disciplina de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), justificó la medida de negar la asistencia a los partidos a hinchas de Cerro Porteño y Luqueño, tras los episodios de violencia que protagonizaron las barras organizadas de estos clubes en las últimas fechas del Torneo Apertura.
El directivo de la APF sostuvo que la disposición de jugar a puertas cerradas son medidas cautelares para que no se repitan hechos violentos en las canchas. Agregó que esta decisión no sienta precedentes y tampoco significa una sanción definitiva a los clubes.
Entiende que no existe una culpa directa del hincha común por los desmanes de las barras y consideró que los excesos se generan como consecuencia del flojo control de los “clubes grandes” a sus barras.
“No tenemos un poder sobre las personas, solo podemos prohibir en los eventos organizados de la APF, que se reserva el derecho de admisión. Es una sanción al club, si el club no puede controlar a sus aficionados va a ocurrir algo más grave de los que estamos viviendo”, afirmó.