Comentó que la intención de Brasil es mantener la tarifa actual de USD 16,71 por kilowatt/mes, mientras que Paraguay pretende incrementar a USD 22,70.
“Es un monto que estuvo vigente por muchos años”, detalló el ministro Giménez.
Detalló que los ministerios de Industria y Minas y Energías del Brasil tienen una gran participación en estas negociaciones.
“Ellos quieren bajar la tarifa y dar competitividad a la industria”, refirió.
Agregó que en el caso de que la tarifa llegue a USD 22 o USD 23, cada margen podría contar con más USD 1.000 millones para cada país.