La abogada Cecilia Pérez, representante legal del diputado Mauricio Espínola, habló del caso de supuesta filtración de información confidencial que implica al expresidente Mario Abdo Benítez y exmiembros de su gabinete.
La abogada cuestionó sobre la integridad del proceso judicial. “Encontramos indicios serios de adulteración del contenido de declaraciones”, afirmó, sugiriendo la existencia de manipulaciones en las pruebas presentadas contra los acusados.
Según Pérez, hay una coincidencia preocupante entre el contenido de los chats privados y las diligencias judiciales. “Claramente vemos que el contenido de los chats coincide con las diligencias de las carpetas”, señaló, indicando que inicialmente la causa se identificaba con nombres específicos, pero posteriormente se modificó a una denominación genérica.
Además, destacó cambios en la declaración de un testigo clave, Luis López, que podrían haber influido en el curso de la investigación.
La abogada cuestionó la imparcialidad del proceso, dada la aparente manipulación de la información. “Entonces no tenemos certezas que la información que surge de la causa sea imparcial o haya surgido en la búsqueda de revelar la verdad”, expresó, lo que plantea dudas sobre la validez de las pruebas utilizadas para la imputación.
El fiscal Aldo Cantero, encargado del caso desde sus inicios, ha sido objeto de críticas por parte de Pérez. Según ella, Cantero llevó a cabo diligencias desde el primer día, pero cuando una parte interesada, identificada como Arregui, solicitó una copia del expediente, no solo se le negó, sino que también se cambió la carátula del caso en la misma fecha.
Luis López, quien actualmente ocupa el cargo de jefe del departamento de Crimen Organizado de la Policía, es mencionado por Pérez como uno de los testigos cuya declaración fue utilizada para la imputación. Este hecho resalta la complejidad y las posibles implicaciones de poder dentro del caso.
Los fiscales Aldo Cantero y Giovanni Grisetti fueron denunciados por prevaricato y persecución de inocentes.