El viceministro de Obras Públicas, José Espinoza, reconoció que el acueducto que lleva agua desde el río Paraguay hasta el Chaco está con fallas importantes y que requiere una solución de fondo. Sin embargo, aseguró que se buscarán “soluciones transitorias” para abastecer a la población chaqueña, especialmente a los pueblos indígenas.
Espinoza explicó que el acueducto tiene una extensión de unos 530 kilómetros y que el tramo más afectado es el que va desde Puerto Casado hasta Loma Plata, unos 203 kilómetros. Según dijo, en ese tramo hay varias cañerías reventadas que impiden el paso del agua.
“En estas cañerías que se levantaron en varias partes anteriormente, se van a hacer las reparaciones, que en este momento son tres o cuatro puntos los que están, por decir así, con cañerías reventadas. Vamos a repararlas. Y se van a ir drenando en puntos estratégicos a lo largo de esos 203 kilómetros para, si hay suciedad en las tuberías, si hay barro, que vayan pudiendo salir en puntos intermedios”, detalló.
Asimismo, indicó que se va a ir aumentando la presión desde la planta de bombeo para ver cómo reacciona la tubería. “Ya sabemos que esto está con problemas. No estoy contando absolutamente nada nuevo. Esto está con problemas. Lo más seguro es que requiera una solución de fondo”, admitió.
No obstante, afirmó que la prioridad es proveer agua al Chaco y que se harán todos los esfuerzos posibles para lograrlo. “Si logramos fusionar ese acueducto, estaríamos proveyendo de 130 mil litros por cada hora que vamos bombeando. El Estado paraguayo está repartiendo en camiones de 10 mil, 20 mil litros por todo el chaco. Así que nuestra obsesión es que se pueden lograr estas soluciones transitorias. Vamos a ir en busca de eso”, expresó.