La viceministra de Educación, Alcira Sosa, habló sobre los desafíos y las prioridades para mejorar la calidad educativa en el país. Señaló que no se puede iniciar solo por un eje o nudo crítico, sino que se requiere una intervención integral y sostenida en al menos cuatro ámbitos: las condiciones estructurales, la gobernabilidad y gestión, el desarrollo profesional de los educadores y la mejora de los aprendizajes.
“La experiencia nos dice que no podemos iniciar solo por un eje o nudo crítico, porque podríamos avanzar en la mejora de la infraestructura que sabemos es una deuda histórica y que genera condiciones para la mejorar del aprendizajes, pero sólo con eso no van a mejorar los aprendizajes”, afirmó la viceministra.
Sosa explicó que las condiciones estructurales son básicas y hacen a una carga importante incluso en términos de desafíos presupuestarios. Asimismo, destacó la necesidad de no sólo desconcentrar sino ir descentralizando la gestión educativa, pero eso implica generar capacidad instalada en términos de recursos humanos y también de recursos financieros.
En cuanto al desarrollo profesional de los educadores, la viceministra reconoció que sigue siendo un gran desafío y que si bien se ha invertido sostenidamente en la formación continua desde 2015, se requiere seguir fortaleciendo este aspecto. “Tenemos como 8 años recién de una inversión relativamente sistemática en la formación docente continua”, indicó.
Finalmente, Sosa se refirió al tema de los aprendizajes, que deberían ser el foco del interés público y el objetivo principal de las políticas educativas. “Todos estos tres aspectos anteriores generan o deberían generar las condiciones para que hagamos ese salto cualitativo en el sistema educativo y pasar un poco de estas políticas más de acceso, permanencia, a políticas que nos garanticen definitivamente calidad educativa”, sostuvo.