El costo total generado por peaje impuesto por Argentina a las barcazas que transportan maíz, trigo, soja y sus derivados por la hidrovía Paraná-Paraguay, aplicado desde enero de este año al pasado mes de julio, asciende a unos 11 millones de dólares, según estimaciones de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).
Sandra Noguera, gerente general de la Cappro, explicó que el peaje de 1,47 dólares por tonelada de registro neto de cada embarcación, representa un costo adicional de 2 dólares por tonelada para el complejo soja y los granos de maíz y trigo que se exportan por la vía fluvial.
Noguera denunció que el cobro del peaje es “arbitrario, unilateral y violatorio del Tratado de la Hidrovía” y que afecta la competitividad de las agroindustrias paraguayas. “Resta competitividad a las agroindustrias paraguayas frente a las de otros países que protegen sus fronteras con aranceles más altos para la importación de harina y aceite de soja”, sostuvo.
Cuestionó las medidas “extorsivas” que está tomando Argentina para cobrar el peaje, como la retención de barcazas, que demora las entregas y pone en riesgo el cumplimiento de los contratos. “Estamos como gobierno paraguayo en proceso de negociación todavía de la aplicación de este peaje”, afirmó.
La gerente general lamentó que las agroindustrias paraguayas lleven cuatro años consecutivos con una caída en la tendencia de la molienda y reclamó una política que favorezca la industrialización del país.