Duarte calificó de absurdo mantener instituciones separadas para habilitar y acreditar carreras, planteando reestructurar al CONES para reducir el gasto público y brindar orden al sistema. Explicó que el CONES padece de “una captura regulatoria” al estar integrado por los propios regulados, por lo que propuso transferir sus facultades sancionatorias al Viceministerio y concentrar la evaluación académica en la Aneaes.
Asimismo, el titular de Aneaes reveló que un informe del organismo detectó “más de 100,000 títulos registrados en los últimos 3 años de carreras no acreditadas”, advirtiendo sobre la existencia de numerosas titulaciones sin respaldo documental.
Denunció que el registro de títulos en el Ministerio de Educación “ha funcionado históricamente como una caja de recaudación” política o privada, mientras que “instituciones fantasmas” siguen expidiendo diplomas impunemente. Como muestra de la gravedad del problema, confirmó que solicitaron la intervención de más de cien carreras de Derecho que funcionan en la ilegalidad al ignorar las convocatorias de acreditación.
Finalmente, reclamó la urgente puesta en marcha del Registro Único del Estudiante (RUE) universitario para asegurar la trazabilidad del recorrido académico de cada alumno. Respecto a las responsabilidades por la emisión de títulos irregulares, apuntó al circuito jerárquico del Viceministerio de Educación Superior y la Dirección de Registro de Títulos.