Ramírez explicó que estos libros tomaron como base guías de administraciones anteriores y recibieron más de 250 modificaciones para enfocar el desarrollo de la afectividad.
No obstante, admitió que dentro del paquete de 15 libros existen pasajes considerados “poco feliz” que no corresponden con la línea oficial del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), prometiendo correcciones antes de una “impresión ya masiva”.
Ante las denuncias por la reproducción de estereotipos de género y pautas de conducta cuestionadas, el titular del MEC reconoció fallas en los controles internos y admitió que el departamento de Currículum debió filtrar las inconsistencias. “En algunos casos se nos puede escapar la tortuga”, reconoció el secretario de Estado al referirse a la complejidad de gestionar un ministerio “tan monstruoso”.
Pese a defender el testeo en aula como un “reaseguro” institucional para detectar errores, Ramírez confirmó que instruyó una investigación interna para determinar las responsabilidades técnicas tras el fallo.
Por otra parte, el ministro aclaró que el gasto invertido en el material de prueba es “marginal” respecto a la producción general de textos. Del mismo modo, expresó su predisposición para dialogar con los sectores críticos y la comisión legislativa, afirmando que “estamos listos para armar una mesa de trabajo” e incorporar las observaciones que correspondan.
Ramírez concluyó señalando la necesidad de ser cautos durante el proceso pedagógico, garantizando que los materiales serán corregidos para asegurar un impacto beneficioso en la formación de los estudiantes.