Otazú aclaró que aún no ha recibido la notificación formal del Ministerio Público y que la causa se encuentra en manos de su representación legal, destacando que “confiamos plenamente en la fiscal” por el trabajo riguroso que viene realizando.
Asimismo, desmintió categóricamente haber percibido 3.500 millones de guaraníes tras el divorcio y afirmó sentirse profundamente manipulada por el exfuncionario, expresando que fue “totalmente utilizada como mujer, como acompañante” durante los años de matrimonio.
La entrevistada reveló además que no mantiene contacto ni conversación con Jara desde diciembre de 2024, responsabilizando a la actual pareja de su exesposo por la ruptura familiar y el doloroso distanciamiento de dos años con sus hijas.
Respecto a las transacciones financieras y registros a su nombre, como el pago de 600 millones de guaraníes por la membresía en un club privado, la mujer sostuvo que “él me usó para poder hacerse socio” y que posteriormente la excluyó tras el divorcio.
Sobre el presente de su expareja, lamentó el deterioro de su imagen pública y recordó que “jamás tuvo este tipo de escándalo” cuando convivían.
Por otra parte, Otazú denunció que promovió este año una causa penal por violencia intrafamiliar contra Jara ante la Fiscalía número cinco, criticando la falta de avances en el expediente al afirmar que “me cierran todas las puertas”.
Ante las investigaciones patrimoniales por enriquecimiento ilícito y supuesto desvío de fondos, la mujer confirmó que esperará la notificación oficial con su defensa para presentarse formalmente a declarar ante el Ministerio Público.
Enfatizó que las operaciones administrativas y los documentos firmados a su nombre serán aclarados detalladamente en el ámbito judicial para demostrar que no participó de irregularidades.