Un fusil que fue robado hace un par de años de una dependencia policial del Departamento de Concepción era utilizado por un sicario brasileño que perpetró un atentado en la ciudad de Ponta Porã, Brasil. El asesino por encargo terminó abatido por agentes de la Policía Militar del país vecino.
Abel Cantero, Jefe de Gabinete de Investigación, mencionó que este lunes mantendrán una reunión con sus pares brasileños para las gestiones de recuperación del arma, cuyo valor ronda los G. 40 millones.