León, un perro de 11 años, murió este lunes en Caaguazú tras sufrir graves heridas ocasionadas por la explosión de un cebollón en su hocico. Una asociación protectora de animales confirmó el fallecimiento. El caso guarda similitudes con el de Canela, la perra que meses atrás perdió la mandíbula por un hecho similar.
El fiscal Christian Bartomeu detalló cómo ocurrió el ataque. “El hecho ocurrió el 31 de diciembre. Le explotaron la bomba en el hocico que le destruyó. Dos días después falleció el perro”, explicó.
Las investigaciones apuntaron a que los responsables serían menores de edad del barrio Toro Blanco. “Los autores serían adolescentes. Vamos a ver la responsabilidad de los padres”, manifestó Bartomeu.
El caso generó indignación en la comunidad y reavivó el debate sobre la necesidad de sanciones más severas contra los actos de crueldad animal, especialmente cuando involucran a menores.