El sacerdote católico Pedro Robadín fue hallado culpable del hecho punible de abuso sexual en personas indefensas y fue condenado a ocho años de pena privativa de libertad.
El hombre fue detenido tras la denuncia presentada en noviembre del 2019 por autoridades del Hospital Nacional de Itauguá. En este caso, resultó víctima una joven. La agente fiscal Blanca Rosa Aquino había presentado la imputación contra el sacerdote católico.
El ahora condenado se desempeñaba como capellán del citado hospital. La víctima del hecho estuvo internada en dicho centro asistencial donde hizo la consulta ginecológica. Según las investigaciones, el abuso habría ocurrido dos semanas antes de la internación de la joven.
Robadín sometió a la joven cuando fue llevada a la casa de la misma para orar por la salud de la mujer. La víctima, posteriormente, recibió apoyo de profesionales psicólogas, debido al trauma que le produjo el ataque.
“Robadín se ofreció a ir a la casa de la joven para rezar por ella y por todos los miembros de la casa. Entre darse el apoyo espiritual se produjo el hecho de abuso”, relató la fiscal.