El médico forense Pablo Lemir informó que el cuerpo encontrado ayer en San Lorenzo correspondió al niño Tobías Suárez, de 12 años, quien desapareció el viernes pasado tras ser arrastrado por un raudal durante el temporal. La confirmación se realizó mediante odontología forense.
“A pesar del estado de putrefacción se observó material férreo, oscuro, que pareciera ser arena o suciedad en los bronquios y la tráquea. Eso nos dio la pauta de que aspiró el líquido con sus sedimentos”, explicó.
El especialista señaló que la causa de muerte fue por ahogamiento. “La muerte coincidió con el día de su desaparición, a hoy serían siete días”, agregó.
Expresó la carga emocional que implica el caso. “Lo que más siempre me toca son los niños, porque el adulto, para bien o para mal, llegó a desarrollar su historia y ciclo. Pero con los chicos se corta la historia, se les corta un mundo de posibilidades y eso nos afecta a los padres conscientes”, afirmó.
El médico forense subrayó que se trató de una muerte prevenible. “Hablamos de un chico que no tenía una patología. Acá hablamos de una muerte prevenible y eso duele más todavía”.