Devora Núñez, de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital de Clínicas, afirmó que se subestima el impacto de la epidemia de chikunguña en la población pediátrica.
A la directora le llaman diariamente desde distintos hospitales del país a pedir traslados de pacientes en condiciones críticas, pero se ve obligada a rechazarlos ante la falta de espacios.
Pide que desde el Ministerio de Salud Pública se utilicen todos los recursos para mejorar las salas de terapia de niños.
“En la unidad estamos saturados, el chikungunya está matando a niños, están llegando tarde y con cuadros graves”, afirmó.