La directiva de Talleres decidió elevar el reclamo ante la FIFA debido a la falta de cumplimiento en los plazos de pago por parte de la entidad deudora (Cerro Porteño).
Según los detalles de la operación, la venta de Blas Riveros se concretó por un monto cercano a los 1,5 millones de dólares a pagarse en cuotas, de los cuales restan abonar 250.000 dólares. Esta situación se ha venido dilatando en el tiempo, lo que motivó el inicio de las acciones legales pertinentes.
Más allá del conflicto económico actual, la institución de Córdoba sigue de cerca el presente del futbolista, ya que conserva un 20% de una futura transferencia.
El periodista argentino Tobías Fernández mencionó que a pesar de que el defensor se encuentra actualmente lesionado, su condición de jugador de Selección y sus posibilidades de disputar el próximo Mundial son factores que Talleres sigue con atención, debido al impacto positivo que esto podría tener en su valor de mercado ante una eventual venta.
Según pudo averiguar Fútbol a lo Grande, la deuda por Riveros había sido financiada a 8 meses, pero no se cumplió con el acuerdo.