Mauro Caballero, figura del fútbol paraguayo y hasta hace poco coordinador de las formativas del club Nacional, habló públicamente sobre la sanción de un año que le fue impuesta por el Comité de Ética.
El exjugador confirmó que la medida obedece a una situación de supuesto maltrato hacia un joven futbolista, ocurrida el pasado mes de octubre, hecho que derivó en una denuncia por parte de la familia del afectado.
El descargo y el pedido de perdón
Durante una entrevista con Fútbol a lo Grande por Monumental AM 1080, Caballero expresó estar con la “conciencia tranquila”, aunque admitió que existió un exabrupto en su vocabulario,. “Si cometí el error de ciertas cosas, yo pedí disculpas a la familia, a la persona afectada, y más nada, hay que seguir”, manifestó el profesional, quien aprovechó el espacio para reiterar su arrepentimiento de forma pública.
El técnico explicó que su estilo de trabajo es exigente y disciplinado, lo cual a veces genera roces. “Soy una persona que respeta mucho a la gente, respeto mucho mi profesión... soy una persona muy disciplinada. Estoy en una posición donde tengo que tomar decisiones y lógicamente a algunas personas no les gusta eso”, señaló en su defensa.
Aclaraciones sobre el incidente
Ante las consultas sobre la naturaleza de los insultos, Caballero negó haber utilizado términos despectivos relacionados con el físico del jugador, como se había especulado en algunos mensajes. Sin embargo, reconoció que hubo una llamada de atención fuera de tono bajo los parámetros de exigencia que maneja. “Aprendí la lección, hay cierto vocabulario que no se puede usar”, admitió el exfutbolista.
Debido a esta sanción, Caballero confirmó que ya no tiene presencia física ni puede orientar de forma externa en las formativas de Nacional. “Estoy separado, ya no se puede”, indicó tajantemente sobre su situación actual en la institución académica.
Una semana de angustia familiar
Más allá del ámbito profesional, Mauro Caballero reveló que ha atravesado días de extrema preocupación debido a la situación de su hijo, Mauro Caballero Jr., quien se encontraba en Irán junto a otros futbolistas paraguayos como Diego Torres y Mario Otazú.
“Fue una semana terrible que no sé ni cómo describir. No sabíamos qué pasaba, pero finalmente pudieron salir del lugar y ya está en su casa”, relató con alivio, agradeciendo el apoyo recibido por parte de los directivos del club de su hijo en aquel país.