Gustavo Morínigo dejó de ser oficialmente el director técnico de Rubio Ñu. El estratega paraguayo tomó la decisión de poner su cargo a disposición tras la última derrota del equipo, argumentando que, aunque en lo personal deseaba continuar, profesionalmente era lo que correspondía debido a que los resultados no acompañaron su proceso.
Una decisión basada en el profesionalismo
En declaraciones tras su salida, Morínigo explicó que el rendimiento en el último compromiso fue determinante. “El resultado habló y pusimos nuestro cargo a disposición”, señaló, calificando la actuación del equipo como “totalmente falsa” en comparación con lo que venían mostrando. A pesar de sentir que tenía las fuerzas para seguir, consideró que un nuevo profesional con otras características podría ayudar al club a salir de su “posición incómoda”.
El técnico destacó que se marcha con la frente en alto y manteniendo una excelente relación con el presidente Ruiz Díaz y la comisión directiva. Incluso reveló que varios jugadores lo esperaron tras la conferencia de prensa para pedirle que no se apresurara en su decisión, lo que demuestra el fuerte vínculo y respeto que se generó durante su gestión.
El futuro del albiverde
La salida de Morínigo se da antes de un compromiso importante contra Olimpia. Según el técnico, decidió comunicar su renuncia ahora para aprovechar una “semana larga” que permita a la institución reorganizarse con tiempo. Morínigo se despidió agradeciendo el respeto y reafirmando su honestidad: “Hoy estamos saliendo de la institución pudiendo mirarle a los ojos a cualquiera”.