El teniente Ever Recalde, bombero de Capiatá, afirmó que un hombre en aparente estado etílico ingresó al cuartel y causó destrozos en pocos minutos. “Una persona de nombre Juan Arzamendia se acercó al lugar aparentemente en estado etílico, golpeando la puerta”, explicó.
El individuo rompió el parabrisas de un vehículo particular y luego la puerta de vidrio del cuartel utilizando bloques de cemento.
Recalde indicó que el sujeto se mostró desorientado y no pudo proporcionar datos personales. “Refería que estaba mareado, estaba bajo los efectos de alguna sustancia, pero no se pudo quitarle datos. Lo único que repetía cada rato era que era personal militar”, relató.
Añadió que ante la situación tuvieron que llamar a la Policía para controlar el incidente. “Rompió el parabrisas de uno de los bomberos voluntarios y luego la puerta de vidrio del cuartel. En dos minutos hizo todo”, afirmó.
El individuo quedó dormido dentro del cuartel tras los destrozos, lo que generó preocupación entre los voluntarios. El hecho se sumó a los desafíos que enfrentan los bomberos, quienes además de atender emergencias deben lidiar con situaciones de violencia en sus propias instalaciones.
Finalmente, Recalde subrayó que la intervención policial fue necesaria para garantizar la seguridad del personal y de los bienes del cuartel. El caso quedó a disposición de las autoridades competentes para su investigación.
