En una entrevista en Fútbol a lo Grande, José Arrúa reflexionó sobre sus cinco años de gestión, calificándolos como un honor y una satisfacción personal y profesional. El estratega reconoció que el camino no fue siempre “color de rosa”, atravesando “tormentas” y rachas de malos resultados donde el respaldo del presidente Norman Rieder y de Jonathan “Johnny” Santana fue fundamental para sostener el proyecto.
Bajo la dirección de Arrúa, Sportivo Trinidense ha vivido una transformación sin precedentes que incluye:
- El ascenso a la Primera División.
- La clasificación histórica a la Copa Libertadores y Copa Sudamericana.
- Llegar a la final de la Copa Paraguay, la cual perdieron en la tanda de penales
- Lograr la estabilidad en el promedio para permanecer en la máxima categoría.
El técnico enfatizó que el “secreto” de esta longevidad deportiva radica en la toma de decisiones conjunta y el respeto mutuo entre el cuerpo técnico y la dirigencia. Según Arrúa, aunque existen diferencias de criterio, siempre se busca el bienestar del club por encima de los nombres individuales.
Futuro y mercado de pases
De cara al próximo torneo, Arrúa confirmó que el plantel sufrirá pocos movimientos debido a limitaciones presupuestarias, aunque ya se trabaja en refuerzos.
Entre las novedades más destacadas, mencionó la salida de Pedro Salza, quien regresará a Olimpia, y la posibilidad de incorporar jugadores a préstamo de clubes como el propio Olimpia, Cerro Porteño o Libertad.
Respecto a la situación de Néstor Camacho y su posible vinculación con Olimpia, el entrenador aclaró que, aunque existe el deseo del jugador y un pacto previo con el presidente si surgía una oportunidad de esa jerarquía, aún no hay nada oficial y el delantero mantiene contrato hasta fin de año.
Por ahora, el enfoque del equipo está en el “día a día”, con la mirada puesta en su próximo compromiso ante el Sportivo Ameliano.
