Según reveló en Fútbol a lo Grande su agente, Rodrigo Martínez, el futbolista de 23 años mostró un entusiasmo inmediato al enterarse del interés de la institución paraguaya. “Siempre preguntó por Olimpia, no quería saber otra cosa”, confesó Martínez, destacando que el jugador ya comprende la dimensión y la exigencia de un club grande al haberse formado en las filas de River Plate.
La operación se concretó gracias a la buena predisposición entre las directivas de Olimpia y River Plate. Los puntos clave del acuerdo incluyen:
• Vínculo contractual: Alfonso firmará por tres años, con una opción de extender el contrato por un año más.
• Sociedad económica: Olimpia adquirió el 50% del pase, mientras que River Plate conserva el otro 50%, convirtiéndose efectivamente en socios ante una futura venta.
• Influencia interna: El mediocampista consultó sobre el club con su excompañero en Central Córdoba, José Florentín, quien le dio excelentes referencias sobre la grandeza del “Decano” y el fútbol paraguayo, motivando aún más su decisión.
Antes de este nuevo desafío, Alfonso sumó rodaje en el torneo argentino con la camiseta de Central Córdoba, donde disputó aproximadamente 15 partidos. Esta experiencia previa en la máxima categoría, sumada a su formación en un gigante de Argentina, le brinda la madurez necesaria para afrontar la competencia en Paraguay.
El traspaso de Alfonso a Olimpia es como un joven arquitecto que deja una de las firmas más prestigiosas de su país para liderar proyectos en otro gigante regional; aunque el entorno cambie, la exigencia de construir sobre cimientos de grandeza permanece intacta.