La directora de Vigilancia de la Salud, Águeda Cabello, informó que el país enfrenta una situación crítica por el aumento de casos de dengue y COVID-19, que afectan por igual a la población, con una particular incidencia en los menores de 15 años.
Según Cabello, se registran aproximadamente 1.800 casos y 10.000 notificaciones de COVID-19, y un poco menos de casos confirmados de dengue, pero con entre 10.000 y 14.000 notificaciones semanales. “Estamos más o menos empatados”, dijo.
La directora explicó que el 32% de los casos de dengue confirmados tienen entre 5 y 10 años, y el 40% tienen menos de 15 años. “Estamos viendo las otras franjas etarias también, pero esta proporción, o sea que la mayoría de los que consultan o se hospitalizan sean niños, eso es nuevo”, afirmó.
Cabello atribuyó este fenómeno a que los serotipos de dengue que circulan en el país, el DEN1 y el DEN2, ya afectaron a la mayoría de los adultos jóvenes, que son los que tienen mayor exposición al virus. En cambio, los niños son de generaciones nuevas y se están infectando por primera vez con estas cepas.
De los 80.000 casos notificados de ambas enfermedades, se hospitalizan alrededor de 2.700, y de estos, 34 fallecieron. La tasa de letalidad es muy baja, de un 0.04%, pero la magnitud de la epidemia es alta. “Tenemos muchos casos, estamos hablando de 80.000 casos, aunque no nos acercamos todavía a la mitad de lo que fue la epidemia 2019 y 2020”, señaló.
La médica destacó que los servicios de salud aún cuentan con camas disponibles, tanto en sala como en terapia intensiva, y que solo el 4% de los hospitalizados requieren cuidados críticos. Sin embargo, advirtió que la situación puede cambiar si no se toman las medidas de prevención y control necesarias.