El profesor Ignacio Giménez, instructor del área mecánica automotriz del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), ofreció recomendaciones para el cuidado de los vehículos durante las temporadas de lluvias y raudales que azotan las calles.
“Andar despacio”, enfatizó el profesor, explicando que la velocidad puede provocar que el agua “suba hacia arriba” y sea absorbida por el motor a través del filtro de aire, lo que podría resultar en daños severos.
Giménez advirtió sobre la importancia de asegurar la toma de aire del motor, calificándola como “la parte fundamental” para prevenir la entrada de agua. Además, destacó la necesidad de realizar un mantenimiento adecuado que pueda “aislar el agua de los contactos eléctricos”.
En cuanto a los vehículos más vulnerables, señaló que “los vehículos más pequeños” son los que corren mayor riesgo, tanto por la posibilidad de ser arrastrados por el agua como por la ubicación de la toma de aire.
A pesar de que la mayoría de los modelos tienen la toma de aire en una posición estándar, el profesor mencionó que “hay muchos que lo modifican” para adaptarse a estas condiciones climáticas.
El experto explicó que aquellos vehículos que han sido parcialmente sumergidos estando estacionados, pueden recuperar con un buen mantenimiento. Aunque el agua puede entrar en el vehículo, con el cuidado adecuado, “dentro del motor no va a entrar”, remarcó.