El presidente del BCP, Carlos Carvallo, defendió el proyecto de ley que busca crear la Superintendencia de Jubilaciones, un órgano de supervisión que controlaría las inversiones de las cajas de pensiones. Carvallo desmintió algunos mitos que circulan sobre la iniciativa y explicó los beneficios que traería para el sistema previsional.
“No es cierto que la superintendencia eventualmente puede intervenir a una caja de pensiones y tomar decisiones sobre el patrimonio. Ese es uno de los mitos que están en torno a la ley”, afirmó. Según el presidente del BCP, el proyecto de ley tampoco cambia el sistema de pensiones en Paraguay, ni modifica las cartas orgánicas o el gobierno de las diferentes cajas.
“Lo único que hace es establecer un órgano de supervisión que lo que intenta es, de alguna manera, establecer un control, claramente sobre cómo se invierten los recursos en las diferentes cajas y darle racionalidad financiera a esas inversiones”, explicó. El funcionario comparó la función de la superintendencia con la que realizan otros organismos que regulan los mercados donde se maneja dinero de terceros.
Carvallo señaló que la necesidad de crear un ente fiscalizador surge por la discrecionalidad y los malos resultados que han tenido algunas cajas en el manejo de sus fondos. “En general muchas de las personas que administran esos fondos no responden necesariamente a los intereses de las personas que aportan. O, en el caso de los bancos, a los intereses de los ahorristas. El otro es que operan ciertos incentivos perversos, por ejemplo, el tema del riesgo moral”, dijo.
El presidente del BCP agregó que al estar involucrado dinero público en el pago de las pensiones, se hace imprescindible establecer un control sobre las inversiones. “Pero eso no implica decir de que este órgano de control va a administrar directamente los recursos, de los trabajadores. Nosotros no vemos a la superintendencia de banco diciéndole a los bancos dónde, a quién prestar, cómo prestar, etc.”, aclaró.