Para facilitar el proceso de formalización, el régimen de tributación simplificada, implementado desde el 2020, cuenta actualmente con 520.000 contribuyentes en el sistema “Simple” y poco más de 12.000 en el “Resimple”.
Este último funciona como un monotributo exento de IVA para quienes facturan menos de 80 millones de guaraníes al año, requiriendo únicamente un pago mensual fijo de entre G. 20.000 a 80.000.
Orué admitió que aún persiste desconfianza y temor en los pequeños comercios de ser registrados y obligados a migrar al régimen general si superan los límites de facturación, o bien porque sus clientes exigen facturas con IVA incluido del cual el régimen básico carece.
Por otra parte, el director reveló una preocupante situación respecto al Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) destinado a financiar el fondo para enfermedades catastróficas. La recaudación proveniente de la industria tabacalera sufrió una caída drástica de casi el 50%, desplomándose de un promedio histórico de USD 120 millones anuales a apenas USD 50 o 60 millones.
Según explicó Orué, este descenso responde a que la producción de cigarrillos tradicionales ha disminuido frente a una fuerte migración del consumo hacia los vapeadores e importaciones de cigarrillos electrónicos, productos que lamentablemente registran un altísimo nivel de ingreso de contrabando al país, burlando los controles fiscales y mermando los ingresos del Estado.