La presidenta de TEA Paraguay, Diana Villalba, aclaró que el trastorno del espectro autista no se mide en grados, sino en niveles de apoyo, y destacó la importancia de la empatía y el diagnóstico temprano para la inclusión social.
“El trastorno del espectro del autismo tiene tres niveles de apoyo, ya no se dice en grados. En el nivel uno un chico recibe una indicación verbal y la cumple. En el nivel dos necesita apoyo físico además de la indicación verbal. Y en el nivel tres requiere apoyo permanente porque presenta más dificultades en lo intelectual, motor, en el lenguaje y en relacionarse”, explicó Villalba.
Una misma persona puede presentar distintos niveles según el área afectada. “En lo sensorial la mayoría está en nivel tres porque les afecta el sonido, las luces, el calor o el frío. Lo que más les dificulta son las relaciones sociales. Les encanta relacionarse, pero no saben cómo ser amigos”, afirmó.
Villalba subrayó que la falta de empatía es uno de los principales problemas en la sociedad. “El autismo es una discapacidad invisible. Estamos trabajando con supermercados para que se respete la atención preferencial, pero muchas veces la gente reclama porque no entiende. Falta empatía, aunque también encontramos personas que sí apoyan y ayudan”, indicó.
Destacó que las personas con autismo pueden desarrollarse plenamente con los apoyos adecuados. “Con un diagnóstico temprano y los apoyos necesarios, los chicos se desenvuelven correctamente. Van a la escuela, al colegio, a la universidad. Algunos ya se recibieron en carreras universitarias, se casaron y formaron familia. En TEA Paraguay también trabajamos en la inserción laboral”.