El historiador Herib Caballero afirmó que los protagonistas de la independencia paraguaya, ocurrida el 14 y 15 de mayo de 1811, pertenecieron a la élite criolla y enfrentaron limitaciones políticas impuestas por las leyes coloniales. “Ellos eran todos parte de la élite criolla. Por dar un ejemplo, Fernando de la Mora tenía una buena instrucción y había estudiado fuera del país”, señaló. Explicó que los hijos de peninsulares nacidos en América no gozaban de los mismos derechos que sus padres, lo que generó una profunda insatisfacción.
Caballero recordó que Félix de Azara ya había advertido al rey sobre esa tensión social. “Aquí los hijos odian a sus padres porque las leyes les impedían darles ciertos derechos”, citó. Indicó que esa desigualdad abonó el descontento entre las élites criollas, que aspiraron a tener mayor protagonismo en la vida política y económica del país.
El historiador mencionó que las ideas de la Ilustración también influyeron en el proceso independentista. “Cuando al gobernador Pedro Melo de Portugal se le ordenó revisar los libros de Rousseau, encontró cinco ejemplares del Contrato Social”, relató. Añadió que el pensamiento ilustrado se difundió entre los sectores más instruidos y fortaleció las bases ideológicas de la independencia.
Sobre la relación con Buenos Aires, explicó que los próceres paraguayos defendieron la autonomía nacional. “La resistencia a Buenos Aires se dio de manera militar en las batallas de Paraguarí y Tacuarí”, recordó. Señaló que el golpe del 14 y 15 de mayo se adelantó porque el gobernador Bernardo Velasco había recibido una oferta de tropas portuguesas, lo que generó temor de una intervención extranjera.
Caballero destacó el mensaje enviado a Buenos Aires el 20 de julio de 1811. “Ellos dijeron: ‘No mudaremos de amo ni cambiaremos unas cadenas por otras’. Rompimos con el régimen español y no nos someteremos ni a los portugueses ni a Buenos Aires”, afirmó. Subrayó que los próceres propusieron una confederación entre iguales, una idea que anticipó el modelo republicano proclamado en 1813.
