El analista internacional Jorge Codas Thompson afirmó que la reciente cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino Xi Jinping representa un encuentro histórico entre las dos principales superpotencias del mundo. “Estamos hablando de las dos grandes superpotencias, y los temas que se tocaron giraron en torno al comercio internacional, sobre todo al comercio bilateral”, explicó.
Recordó que ambos países mantuvieron una guerra comercial marcada por tarifas arancelarias superiores al 100%, que luego derivó en una tregua renovada periódicamente. Señaló que los mandatarios acordaron crear una comisión conjunta para tratar las tarifas y los controles de exportación. “Declararon que hay un interés mutuo en tratar la cuestión arancelaria y crearon una nueva comisión formada por ambos países”, indicó.
Explicó que Estados Unidos impone restricciones a productos tecnológicos como chips y semiconductores, mientras China limita la exportación de tierras raras, esenciales para la producción de armas y tecnología avanzada.
El analista destacó que la guerra comercial afecta la estabilidad económica mundial y la dinámica del dólar. “China encontró un factor de fortaleza muy importante en el control de las tierras raras, y eso agudizó la guerra”, sostuvo.
Añadió que la tensión económica se vincula con los conflictos en Medio Oriente, especialmente por el cierre del estrecho de Ormuz, que impactó en la industria china. “China compra el 90% de lo que Irán exporta en materia petrolera, y la suba de precios afecta muchas industrias”, explicó.
Codas Thompson mencionó que Xi Jinping adoptó una postura firme respecto a Taiwán. “Él expresó que Estados Unidos tiene que hacerse la idea de que Taiwán es para China un territorio propio, y que eventualmente se va a volver a unir por la vía que sea”, afirmó. Señaló que esa declaración reflejó la posición intransigente del gobierno chino sobre la soberanía territorial.
El analista consideró que la cumbre deja señales de cooperación, pero también de persistente rivalidad. “Hay expresiones de voluntad de avanzar, pero de ahí a que eso se materialice en hechos concretos siempre hay un precio importante”, concluyó.
