Un niño de 7 años, que había sido atacado el pasado miércoles por una serpiente yarará en la colonia Araujo Cué, en Curuguaty, Departamento de Canindeyú, falleció en el Instituto de Medicina Tropical. La muerte fue a consecuencia de una trombosis en el cerebro, informó el médico Miguel Cardozo.
“El niño recibió la dosis correcta en el hospital distrital, los médicos actuaron correctamente, pero el niño llegó acá ya con complicaciones neurológicas. Al niño le picó la serpiente que hace coagular la sangre y le causó varios problemas”, explicó el director del mencionado hospital.