El Instituto Nacional del Cáncer (Incan) atraviesa una grave crisis financiera debido a las compras de medicamentos de alto costo, vía órdenes judiciales. El doctor Marcelo Galli, director médico del Incan, lamentó que a pesar de contar con un presupuesto asignado por ley que no se puede tocar ni gastar para otras cosas, hace unos meses sufrió un “manoseo arbitrario” de 13 millones de dólares.
A eso se suma el problema de las compras de medicamentos, que vienen arrastrando hace dos años. “Son amparos emitidos por pacientes, muchos de ellos a través de la defensoría del pueblo. Con justa razón, por una parte, porque son medicamentos indicados por colegas, pero la mayoría de esos productos no existen en stock en el país, por tanto no están en el listado básico del ministerio”, dijo.
Según el director médico, se trata de medicamentos de altísimo costo, inmunológicos en su mayoría, precisos para diferentes tipos de cáncer. “Lastimosamente esos medicamentos ya no son curativos. Son paliativos”, afirmó.
Galli puso como ejemplo uno de estos medicamentos que cuesta 45 millones de guaraníes la ampolla y que un paciente puede usar dos ampollas por sesión cada tres semanas. “Es una medicina muy cara. Hay sistemas de salud que directamente rechazan los amparos, Uruguay por ejemplo, mismo IPS, ellos no permiten que se les haga esos amparos”, señaló.
“Tenemos un crecimiento vegetativo anual del 30%, si este año tenemos 100 pacientes, el próximo año vamos a tener 130. Es difícil probar el aumento del cáncer, el tema está que todos están acudiendo acá, porque es el único hospital que te brindará todos los tratamientos y por eso necesitamos tener más centros”, agregó.