El científico paraguayo Bryan González logró replicar la carne de cerdo apta para el consumo en un laboratorio en Nueva Jersey, Estados Unidos, como una alternativa a la demanda de carne convencional de ganadería intensiva, que requiere recursos en exceso.
Explicó que el proceso consiste en tomar músculos y de grasa del animal, para posteriormente reproducir kilos de carne. Contó que el sabor de la carne cultivada es similar al natural.