El fiscal Alejandro Cardozo ofreció detalles sobre el operativo llevado a cabo en el Distrito 1º de Marzo, en la zona y departamento de Caazapá, en busca de integrantes del Clan Díaz. El operativo, que tuvo lugar en las primeras horas de la mañana, resultó en la muerte de dos personas por parte de las fuerzas tácticas de la Provincia Nacional, tras un enfrentamiento.
Cardozo confirmó que las dos personas abatidas eran parte del Clan Díaz y contaban con órdenes de captura, al menos una de ellas. “El operativo realmente fue preparado con gran magnitud en el sentido de que se previó sanidad, inclusive la presencia del helicóptero de la Policía Nacional y de un gran contingente de fuerzas tácticas”, declaró. Según Cardozo, estas personas eran peligrosas y estaban en el plan de resurgir o robustecer un grupo criminal.
El fiscal explicó que el operativo se preparó con anticipación, previendo una reacción violenta por parte de los integrantes del Clan Díaz. “Efectivamente, como lo teníamos previsto, reaccionaron en la manera que lo hicieron, lo que llevó por supuesto a la reacción de las fuerzas del orden a repeler ese ataque y a neutralizar a dos de sus miembros, entre ellos el principal cabecilla”, relató Cardozo. Durante el enfrentamiento, los miembros del Clan Díaz atacaron a las fuerzas del orden y a la comitiva fiscal-policial.
El operativo tuvo como objetivo desbaratar el grupo criminal y capturar a varios de sus miembros, quienes contaban con múltiples órdenes de captura. El principal, Nelson Villasanti, estaba siendo buscado por varios hechos punibles, incluida una fuga de la Penitenciaría de Villarrica en 2017 y un homicidio de un niño de 12 años en 2023. “Son las principales causas que se le atribuían, más allá de estar sindicado también como líder de ese grupo criminal que estuvimos buscando justamente desbaratar en el día de ayer”, señaló Cardozo.
En cuanto al número de miembros restantes del Clan Díaz, el fiscal mencionó que la cantidad era fluctuante debido a la constante búsqueda de crecimiento del grupo y la incorporación de jóvenes y adolescentes. “Estaríamos hablando más o menos de entre 15 a 20 miembros en principio”, indicó. El Clan Díaz, según las informaciones recabadas, operaba originalmente en la zona de Canindeyu, pero se trasladaron a Caazapá para fortalecerse y seguir operando tras enfrentamientos con grupos antagónicos.
El operativo, denominado Sprout, se llevó a cabo con rapidez para evitar el crecimiento del grupo criminal. “Justamente el operativo llevó el nombre de Sprout que significa en español brote, es por eso que decidimos operativizar esto rápidamente en el entendimiento de que no debían crecer en sus fuerzas”, explicó Cardozo.