Juan Colman, padre de la adolescente Roselín Florentín Gómez, relató cómo vivió los días de angustia desde la desaparición de su hija el pasado 31 de julio en Caazapá hasta el hallazgo de su cuerpo enterrado en el patio de una vivienda. “Le vi a Roselín el viernes último, hablé con ella y me dijo que no iba a ir al colegio porque iba a acompañar a una de sus hermanas en la casa”, recordó.
La familia inició la búsqueda de inmediato. “Mi señora me contó que mi hija no regresa porque salió de la casa, fue a buscarle su hermano pero no la encontró. Fui a buscarla hasta casi la medianoche. Hicimos la denuncia ante la comisaría y entre dos policías y yo la empezamos a buscar”, señaló.
El padre criticó la falta de reacción de las autoridades. “Esto va a volver a ocurrir en Caazapá porque las autoridades no se mueven rápido, falta más responsabilidad y más movilidad”, expresó. Añadió que la investigación avanzó recién tras la manifestación ciudadana. “La amiga no contó nada, no le quitaron a la amiga el celular, yo insistí en que le quiten el celular. Después de la manifestación le quitaron el celular, gracias a eso le encontraron a Roselín por las evidencias que encontraron”, dijo.
Según Colman, los detenidos confesaron que la adolescente fue llevada a un tajamar. “Detuvieron a los dos responsables y ellos contaron que estaban en un tajamar. Según entiendo, los detenidos querían abusar de ella, ella se resistió y la mataron”, afirmó con dolor.
La Fiscalía confirmó que tres personas fueron detenidas y que la autopsia será clave para determinar la causa exacta de la muerte de Roselín.