Según la autoridad, este millonario desembolso es insostenible de manera repentina y desencadenaría un efecto dominó de reclamos laborales en otros sectores del sistema sanitario.
A raíz de la medida de fuerza, el viceministro admitió que las consultas ambulatorias y las cirugías programadas se verán resentidas.
Sin embargo, enfatizó que los servicios de urgencia, terapia intensiva, internación y diálisis están plenamente garantizados en los 15 establecimientos de salud de referencia a nivel nacional.
Recalde defendió la gestión del Gobierno, señalando que ha sido la administración que más ha cumplido con las reivindicaciones históricas del sector
Aunque el viceministro reconoció que las peticiones del gremio son justas, insistió en la necesidad de buscar una aplicación gradual mediante el diálogo, argumentando que el presupuesto actual debe priorizar también el abastecimiento de medicamentos y el sostenimiento de los nuevos hospitales del país.