El encuentro permitió alcanzar nuevos acuerdos económicos y abrir conversaciones sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. El analista internacional Jorge Codas Thompson destacó la importancia del acercamiento entre las dos mayores economías del mundo. “Estados Unidos y China acordaron alargar su tregua comercial por 60 días adicionales para dar espacio a las negociaciones”, afirmó.
Codas explicó que ambas potencias avanzaron en la reducción de barreras comerciales, aunque relativizó el alcance inmediato de las medidas. “Se acordó la liberalización de aranceles por 30.000 millones de dólares en bienes, pero eso representa apenas cerca del 6% del comercio bilateral total”, señaló.
El especialista sostuvo que el acuerdo tuvo un fuerte componente político y diplomático. “Constituye un avance de carácter principalmente simbólico”, expresó al referirse al volumen comercial alcanzado en la negociación.
Las conversaciones también abordaron el desarrollo de la inteligencia artificial en un contexto marcado por preocupaciones sobre la seguridad y el control de estas tecnologías. Sin embargo, las diferencias entre Washington y Pekín sobre comercio, Taiwán y competencia estratégica permanecieron abiertas tras la reunión.