Su padre, Aldo Sosa, informó que los médicos trasladaron al menor a una sala común luego de estabilizar sus signos vitales. “Sigue en coma, sus signos vitales están bien, no necesitaba ningún monitoreo y le dieron de alta de UTI. Presenta leve mejoría, pero sigue en coma”, afirmó.
Sosa expresó su indignación porque el conductor involucrado en el hecho continúa en libertad. “El señor que causó el accidente sigue aún por la calle, no sé en qué andará. Es triste porque estamos en esta situación, estoy dejando el 100%, solicitando ayuda”, manifestó.
“Este conductor venía por su mano derecha. Él dijo que tocó cuatro veces la bocina y jamás fue para mi hijo, sino para otro vehículo”, sostuvo.
El padre recordó que su hijo se destacó en actividades académicas y religiosas antes del accidente. “Antes del accidente él participó de un festival y ganó. Era también integrante del coro de la iglesia”, señaló.
Sosa también describió la compleja situación médica y económica que enfrenta la familia. “Uno le toca la cabeza y parece que toca un globo cargado con agua, por estas cosas es difícil que sea un paciente ambulatorio”, explicó. Añadió que los costos estimados para la atención médica son elevados. “Los G. 1.000 millones son para el lapso de un año, asusta este monto”, concluyó.