Ovelar señaló que siempre dio por hecho que Rivas era abogado cuando este llegó desde la Cámara de Diputados. “Su solvencia, sí lo puse en duda”, expresó. Relató que él y Juan Carlos “Nano” Galaverna insistieron en varias ocasiones para que Rivas exhibiera la documentación que respaldaba su condición profesional. “Era de muy poco hablar”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que tenía reservas sobre la conveniencia de que Rivas integrara el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, pese a considerar válida su condición de abogado. “Daba por hecho que era abogado, pero decía a muchos colegas que teníamos que llevar a otra gente al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados”, manifestó.
Agregó que incluso planteó incorporar a un representante de la oposición en ese órgano. Ovelar. Recordó además que Rivas ya contaba con el antecedente de haber representado a la Cámara de Diputados ante el JEM y señaló que pocas voces cuestionaron abiertamente su título. “El único que siempre sostuvo que Rivas no era abogado era Enrique Bacchetta”, indicó.
Finalmente, el legislador afirmó que no eludió responsabilidades por lo ocurrido y cuestionó la actitud de otros dirigentes. “Los muchachos se lavan las manos, yo asumo públicamente mi error. Y prefiero pedir públicamente disculpas a tirar el bardo a todos los demás”, sostuvo.
Además, calificó el episodio como “lo más bochornoso” y aseguró que “el lobista principal de su propia candidatura fue Hernán Rivas”, quien, según dijo, convenció a referentes políticos de apoyar su designación mediante la presentación de su proyecto personal como joven profesional.