Nicolás Fariña, de 37 años, fue aprehendido por la Policía Nacional en su lugar de trabajo (Base número 2) la madrugada de este lunes, apenas minutos antes de finalizar su guardia.
El director de la Policía Municipal de Tránsito, Rodrigo Delvalle expresó su consternación ante el hecho, señalando que el agente tenía un legajo limpio y carecía de antecedentes disciplinarios previos en la institución.
Aunque dentro de la PMT se conocía su fanatismo por el club Cerro Porteño, las autoridades locales desconocían su presunta vinculación con facciones violentas. Ante la gravedad de lo ocurrido y el posible cargo de lesión grave, la administración municipal ha decidido separarlo de sus funciones de manera inmediata.
“Debemos ser el doble o triple de responsables ante la ciudadanía”, subrayó el comisario Delvalle, calificando la situación de “inadmisible”.
Pasión deportiva conocida, pero no violenta
Sus compañeros y superiores sabían que Fariña era un “hincha apasionado” del club Cerro Porteño y que solía asistir a la cancha, pero desconocían totalmente su presunta vinculación con “barrabravas”.
Debido a este historial positivo, el Director de la PMT manifestó que la noticia de su detención fue un “golpazo” y algo que no se imaginaban, lamentando que el fanatismo lo haya llevado a esta situación.