Más allá de su talento deportivo, el directivo subrayó la humildad, el compromiso y el magnetismo que el goleador aporta tanto dentro como fuera de la cancha, convirtiéndose en un referente absoluto para los jóvenes de la “Academia”.
Sánchez se mostró gratamente sorprendido por la ética de trabajo de Santa Cruz, quien, a pesar de su vasta trayectoria internacional, llega a las prácticas mucho antes que el resto para equiparse y es siempre el primero en salir al campo. Según el mandatario, el delantero no se incorporó al plantel simplemente por “ganas”, sino con la clara intención de competir y buscar logros importantes, entrenando con la misma intensidad que un juvenil.
Un impacto psicológico y emocional en el plantel
El efecto de su presencia en el vestuario ha sido calificado como “impresionante”. Sánchez relató que el magnetismo de Roque ha influido incluso en la recuperación de jugadores lesionados y en el aumento del umbral de dolor del grupo, debido a la motivación mental y emocional que genera entrenar al lado de una leyenda que recorrió los mejores clubes del mundo. Para muchos de los futbolistas de Nacional, compartir el día a día con el goleador histórico representa un sueño cumplido.
Compromiso con la institución por encima de lo económico
En el ámbito administrativo, el presidente reveló que la contratación no estuvo motivada por pretensiones financieras, ya que el jugador se adaptó a lo que el club humildemente pudo ofrecerle. “Él le quiere a Nacional”, afirmó Sánchez, mencionando además el vínculo familiar, dado que su hermano, Julio Santa Cruz, es recordado por su histórico gol en la final de la Copa Libertadores con el club.
Este compromiso quedó evidenciado durante la pretemporada, cuando el jugador apenas solicitó un breve permiso para trámites familiares y regresó de inmediato a los trabajos. Con su llegada, Nacional no solo suma a un goleador, sino que reafirma su mística como una institución legendaria y cuna de grandes figuras como Arsenio Erico.